El Perú, oficialmente República del Perú (en quechua: Piruw Ripuwlika y en aimara: Piruwxa Ripuwlika), es un Estado soberano ubicado en el oeste de América del Sur. Limita al norte, con Ecuador y Colombia; al este, con Brasil y Bolivia; al sur, con Chile; y al oeste, con el océano Pacífico, que bordea sus 2250 km de costa. Su territorio se compone de diversos paisajes: los valles, las mesetas y las altas cumbres de los Andes se despliegan al oeste hacia la costa desértica y el este hacia la Amazonia. Es uno de los países con mayor diversidad biológica y mayores recursos minerales del mundo.
El territorio del Perú es una región que albergó sucesivas civilizaciones andinas desde el surgimiento de Caral-Supe en el 3200 a. C. El Imperio incaico fue el último Estado indígena, dominando gran parte del occidente sudamericano hacia el siglo . En el siglo siguiente se produjo la conquista del Imperio incaico, tras la cual el territorio se configuró como Virreinato del Perú, pasando a formar parte del Imperio español. La formación del orden virreinal produjo una profunda transformación de estas sociedades mediante el mestizaje, un proceso que ha definido la conformación de la sociedad peruana como mestiza. Con los Austrias la población indígena y la esclavizada de origen africano se empleó sistemáticamente en la conquista, la extracción de plata y oro mediante sistemas como la mita, o como fuerza laboral en las haciendas. Se fundaron universidades, como la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima en 1551, la primera y más antigua universidad del Nuevo Mundo en el continente. Se elaboró la recopilación española de la gramática de la Lengua Quechua realizada por Domingo de Santo Tomás en el año 1560. Las reformas borbónicas del siglo buscaron racionalizar los recursos, pero fragmentaron el virreinato que abarcaba gran parte de América del Sur, y sus nuevas cargas fiscales desembocaron en la rebelión de Túpac Amaru II.
La independencia del Perú tuvo lugar durante las guerras de independencia hispanoamericanas. El Estado peruano se proclamó formalmente el 28 de julio de 1821 por José de San Martín y se consolidó tras la batalla de Ayacucho y el rechazo al proyecto federativo impulsado por Simón Bolívar. El repliegue de las fuerzas de Gran Colombia se completó a principios de 1827, y el mando de la plaza del Callao fue entregado oficialmente al Perú el 16 de febrero de 1827. Con este acto, el Perú recuperó la soberanía total. El país se mantuvo en recesión y bajo el caudillismo militar hasta la bonanza y declive de la Era del Guano, que culminó poco antes de la guerra del Pacífico. En la posguerra, se cimentó una política oligárquica que prevaleció hasta el fin del Oncenio de Leguía. Los sucesivos gobiernos democráticos fueron constantemente interrumpidos por golpes de Estado.
En 1968, se impuso una dictadura militar que introdujo diversas y profundas reformas de tinte socialista y corte nacionalista. El gobierno democrático y representativo fue restablecido en 1980, aunque también se dieron inicio a un sangriento conflicto armado entre los grupos terroristas de Sendero Luminoso y el MRTA y el Estado en la sierra sur, y a la crisis inflacionaria de fines de la década. En los años noventa, se implementó un modelo económico neoliberal, cuyas bases continúan aún vigentes. Gracias al modelo económico adoptado, a inicios del siglo , el país experimentó un importante crecimiento económico y reducción de la pobreza.
El Perú es considerado como un mercado emergente, con un alto puntaje en el IDH y una economía de renta media alta. Entre sus principales actividades económicas se incluyen la agricultura, la minería, la pesca, la construcción y el comercio. La cultura peruana es diversa como resultado del intenso mestizaje originado en la colonia. A ello se une la posterior influencia de migraciones decimonónicas procedentes del Japón, China y Europa.
El idioma principal y más hablado es el castellano, aunque un número significativo de peruanos habla diversas lenguas nativas, siendo la más extendida el quechua, en particular el dialecto quechua sureño. Políticamente, el país está organizado como una república semipresidencialista con un sistema multipartidista estructurado bajo los principios de separación de poderes y descentralización. Administrativamente, se divide en veinticuatro departamentos y la provincia constitucional del Callao.
Etimología
El nombre del país no proviene del quechua ni de ninguna de sus lenguas vernáculas. La versión más fidedigna de su origen es la del historiador Raúl Porras Barrenechea que indica que derivaría de «Birú», el nombre de un gobernante local que vivió cerca del golfo de San Miguel, en la actual Panamá a principios del siglo . Los conquistadores españoles, que aún no habían explorado más al sur, llamaron provincia del Birú, Berú y finalmente Perú a toda la desconocida región al sur de dicho golfo que creían era la parte más meridional del Nuevo Mundo. Cuando Francisco Pizarro llegó a Tumbes en 1532 se continuó usando dicho nombre para todas las tierras descubiertas en América del Sur hasta su erección como Virreinato.
Una historia alternativa la proporciona el escritor contemporáneo Inca Garcilaso de la Vega, hijo de una princesa inca y de un conquistador. Según él, el nombre «Birú» era el de un amerindio común con el que se topó la tripulación de un barco que realizaba una misión de exploración para el gobernador Pedro Arias Dávila, y continuó relatando más casos de malentendidos debidos a la falta de una lengua común.
La Corona española otorgó estatus legal al nombre con la Capitulación de Toledo de 1529, que designaba al recién descubierto Imperio incaico como «provincia del Perú». En 1561, el rebelde Lope de Aguirre se autoproclamó «príncipe» de un Perú independiente, lo que se vio truncado por su detención y posterior ejecución. Durante su etapa como Gobernación, el territorio adoptó la denominación de «Nueva Castilla», nombre de corta vigencia que fue reemplazado en 1542 por el de «Virreinato del Perú». Siglos después, se convirtió en la «República Peruana» desde su independencia hasta 1979, cuando la Constitución política de dicho año estableció su nombre actual como la «República del Perú».
Historia
Sus restos arqueológicos más antiguos son muy posteriores al primer poblamiento de América. Corresponden al XI milenio a. C., datación hallada en la cueva del Guitarrero (departamento de Áncash), en la sierra nor-central del país. A fines de la última glaciación, los primeros pobladores comenzaron el lento proceso de domesticación de la biota local (véase: revolución neolítica) y a reunirse en tribus y aldeas para formar finalmente aillus. Se han encontrado vestigios del origen de la agricultura americana en la cuenca media del río Zaña, en Nanchoc (departamento de Cajamarca) de hace nueve mil años (7600 a. C.).
Antiguo Perú
miniaturadeimagen|Pirámides de Caral (III milenio a. C.), sede de la primera civilización del continente americano Hacia el IV milenio a. C., las comunidades aldeanas de la costa iniciaron una jerarquización que se superpuso a la organización tribal. Aparecieron entonces los primeros indicios de arquitectura organizada, con edificios públicos y ceremoniales. A comienzos del III milenio a. C., surgió en el complejo de Caral, la civilización más antigua del continente, centro de una extensa red de intercambio comercial que iba desde Ecuador hasta la selva del Perú, de la cual participaba con la producción extensiva del algodón y con una jefatura ligada al culto ceremonial.
Caral es coetánea a las civilizaciones de China, Egipto, India y Mesopotamia; tratándose de una zona que puede considerarse como cuna de la civilización del mundo por su antigüedad (aprox. 5000 años). Más antiguo parece ser el complejo de Sechín Bajo, en el valle de Casma (Áncash), donde se han hallado restos de una edificación de 5500 años de antigüedad, que sería la más antigua del Perú y América. Posteriormente, se difundió en la costa norte la cultura cupisnique, que tuvo apogeo entre los años 1500 a. C. y 1000 a. C. A finales de este período, la cultura chavín ejerció enorme influencia cultural sobre las demás hasta su decadencia. Los petroglifos y canales de Cumbemayo, a media hora de la ciudad de Cajamarca, constituyen una obra maestra de ingeniería hidráulica. izquierda|miniaturadeimagen|Líneas de Nazca Se trata de unos bloques tallados por los que discurre agua en una suave pendiente, que incluye túneles y codos en zigzag para aminorar la velocidad de la corriente. Los bloques de piedra ubicados al inicio del recorrido tienen diversos planos tallados y pulidos. Uno de estos bloques, en forma de cono trunco, es conocido tradicionalmente como «piedra de los sacrificios». En el seno de las culturas moche al norte y nazca al sur, se desarrollaron los primeros estados con milicias permanentes, vinculadas a las piezas de arte cerámico mejor valoradas del Antiguo Perú. miniaturadeimagen|Machu Picchu, ícono de la arquitectura incaica En el extremo sur, entretanto, surgió Tiahuanaco como cultura dominante del Altiplano. Más tarde, la cultura wari desarrolló el modelo clásico del Estado Andino con el surgimiento de las ciudades de corte imperial, modelo que se expandió por el norte hacia el . A partir del , tras el abandono de Huari, se erigieron nuevos Estados centralizadores de alcance regional a lo largo de la cordillera de los Andes, tales como Lambayeque, Chimú y Chincha, periodo conocido como el Intermedio Tardío o de los Estados regionales.
De entre estos señoríos destaca el de los incas, que hacia el se anexionó todos los pueblos andinos entre los ríos Maule y Ancasmayo, con una extensión de dos millones de km², hoy ubicada en los territorios del sur de Colombia, el oeste de Ecuador, Perú, el oeste y centro sur de Bolivia, el norte de Chile y el noroeste de Argentina, conformando lo que se conoce como el Imperio incaico. Su capital fue el Cuzco, ubicada en la sierra sur peruana. Además de su poderío militar, destacó en arquitectura, con magníficas estructuras como la ciudadela de Machu Picchu. La expansión del imperio Incaico se basa en el desarrollo de un sistema agrícola eficiente, construyendo andenes, canales de regadío, almacenes (tambo) y usando fertilizantes naturales como el guano.
En el año 1532, el Imperio incaico o Tahuantinsuyo sucumbió ante una alianza militar de Incas cusqueños, leales a Huáscar, con otros reinos conquistados previamente por los incas, como huancas, tallanes, cañaris y chachapoyas, con los españoles, quienes contaron con el refuerzo de indígenas nicaraguas que vinieron con Hernando de Soto, y tlaxcaltecas, que acompañaron a las huestes españolas como aliados, una guerra de conquista organizada por Francisco Pizarro quien hábilmente concretó estas alianzas militares. El conquistador encontró al imperio debilitado a causa de una guerra civil iniciada en 1529 entre Huáscar y Atahualpa, los dos hermanos pretendientes al trono imperial. En noviembre de 1532, Pizarro capturó a Atahualpa y, en julio de 1533, lo mandó ejecutar bajo el cargo de haber ordenado la muerte de su hermano Huáscar. Poco después, el 15 de noviembre de 1533, la ciudad de Cusco fue conquistada por las tropas españolas. No cabe duda de que el Cusco era la ciudad principal de todo el Tahuantinsuyo funcionando como metrópoli. Al tomarla los españoles, mermó significativamente la resistencia inca, no solo porque allí se encontraba toda la organización del imperio, sino por el significado que tenía para los ejércitos incas ver su capital tomada y dominada por los españoles.