Estonia (), oficialmente República de Estonia (), es uno de los veintisiete Estados soberanos que forman la Unión Europea, y el más pequeño de los tres países bálticos. Limita al sur con Letonia, al este con Rusia, al norte con el golfo de Finlandia y al oeste con el mar Báltico.Su ubicación estratégica en el noreste de Europa la ha convertido a lo largo de la historia en un importante punto de conexión entre Europa Occidental y Europa Oriental.

El territorio de Estonia comprende una región continental y un conjunto de 2 222 islas e islotes dentro del mar Báltico,cubriendo un total de 45 228 km².Está dividida políticamente en 15 condados, y la capital del país es su mayor ciudad, Tallin.Con una población de 1,3 millones, Estonia es uno de los países menos poblados dentro de la Unión Europea. Estonia adoptó el euro el .Además, es reconocida internacionalmente por su alto nivel de digitalización, siendo pionera en la administración electrónica, el voto por internet y los servicios públicos digitales.

El pueblo estonio es étnica y lingüísticamente hermano del finés y tiene lazos históricos y culturales con los países nórdicos al igual que los otros dos países bálticos. El idioma oficial es el estonio, una lengua perteneciente a la familia finoúgrica, lo que la diferencia de la mayoría de las lenguas europeas. La cultura estonia concede una gran importancia a la naturaleza, ya que cerca de la mitad del territorio está cubierto por bosques, y el país cuenta con numerosos parques nacionales y espacios naturales protegidos. Además, Estonia destaca por su elevado nivel educativo, su economía basada en la innovación tecnológica y su compromiso con la sostenibilidad y el desarrollo digital.

Historia

Prehistoria y Edad Antigua thumb|left|Orfebrería de la Edad del Hierro encontrada en Kunda

El poblamiento más antiguo de Estonia parece remontarse al deshielo de la última era glacial hace aproximadamente 13 000 años. El asentamiento más antiguo del que se tiene constancia es el asentamiento de Pulli, en la ribera del río Pärnu, cerca de la actual ciudad de Sindi, en la Estonia meridional. Según las pruebas de radiocarbono, este data de hace 11 000 años, al principio del milenio XI a. C.

Se han hallado restos de utensilios de piedra y hueso pertenecientes a comunidades dedicadas a la caza y la pesca, cerca de la ciudad de Kunda en el norte de Estonia, que datan del año 6500 a. C. La cultura de Kunda pertenece al período Mesolítico y se extiende además por el norte de Letonia y el sur de Finlandia.

Estonia fue poblada por pueblos del grupo finoúgrio desde la prehistoria; se desconoce la fecha aunque se presupone que esos grupos habrían estado presentes como mínimo en el I milenio a. C. El final de la Edad del Bronce y el comienzo de la Edad del Hierro supuso un período marcado por grandes cambios culturales. El más significativo fue la aparición de la agricultura, que ha seguido constituyendo la base de la economía y de la cultura estonia. La agricultura se fue expandiendo entre los siglos y y la población creció. Las influencias culturales del Imperio romano también llegaron hasta Estonia en este período, que es conocido como la Edad del Hierro romana.

Asimismo, durante la Edad del Hierro, sucedieron ataques provenientes de tribus bálticas, que se adentraron en el país tanto por la frontera terrestre como por la marítima. Existen varias sagas escandinavas referidas a estas campañas contra Estonia. Los piratas estonios efectuaron a su vez incursiones similares, por ejemplo, tomando parte en el saqueo e incendio de la ciudad sueca de Sigtuna en 1187.

Edad Media thumb|left|Castillo de Kuressaare en la isla de Saaremaa thumb|Mapa de la confederación de Livonia en 1260. Se muestran los territorios de la Estonia danesa del norte, Dorpat y Ösel-Wiek, y los territorios de la Orden Livona. A principios del , Estonia estaba dividida en ocho grandes condados: Saaremaa, Läänemaa, Rävala, Harju, Viru, Järva, Sakala, Ugandi y otros condados más pequeños. Mediante una reunión de representantes de varios condados se estableció un Estado en el que se profesaba una religión pagana centrada en la deidad Tharapita. En el transcurso de ese siglo, alemanes y daneses colocaron el país bajo su influencia. La orden militar de los Hermanos Livonios de la Espada conquistó el sur de Estonia, introduciendo el cristianismo.

En 1227 Dinamarca tomó posesión del norte, que conservaría hasta 1346. Los mercaderes de la Liga Hanseática monopolizaron el tráfico de los puertos estonios. En 1343, la población del norte y de la isla de Saaremaa se alzó contra los alemanes en el Levantamiento de la noche de San Jorge, que fue reprimido y el «rey» rebelde de Saaremaa, Vesse, fue ahorcado en 1344. Después del tratado de Marienburg (1347), Estonia es comprada por 19 000 marcos de plata por los caballeros teutones. Después se sucederían intentos de invasión por parte rusa en 1481 y 1558.

La Orden Teutónica, al abrazar en 1524 la Reforma protestante, introduce en Estonia el luteranismo. El país quedará en poder de los caballeros teutónicos, si bien formalmente pertenece al Gran Ducado de Lituania hasta 1561, año en que Suecia se adueña del país, aunque respetando la existencia de los terratenientes feudales germanos.

Edad Moderna

thumb|Polonia-Lituania desde la Unión de Lublin (1569) En 1561, el distrito de Reval (actual Tallin) se puso voluntariamente bajo la protección de Suecia y, como resultado de la Guerra Livona (1558-1582), el norte de Estonia está bajo dominio sueco, mientras que el sur pasa a Polonia en la década de 1580. La frontera de las posesiones del estado atravesaba el centro de la actual Estonia y siguió siendo la frontera administrativa de las provincias del sur y del norte durante los siglos siguientes. En 1625, la totalidad del territorio quedó sometido al reino sueco. Estonia fue dividida administrativamente entre las provincias de Estonia en el norte y Livonia, que comprendía además del sur de Estonia, el norte de Letonia, división que perdurará hasta principios del .

En 1631, el rey sueco Gustavo II Adolfo forzó a la nobleza a conceder mayores derechos al campesinado, aunque la servidumbre siguió existiendo. Al año siguiente se abrió una imprenta y se fundó la universidad en la ciudad de Dorpat (actual Tartu).

Tras la Gran Guerra del Norte (1700-1721), el imperio sueco perdió Estonia, que pasó a manos rusas (en 1710 de facto, y en 1721 mediante el tratado de Nystad). Sin embargo, la clase alta y la clase media-alta seguirán siendo sobre todo de origen báltico-germano. La guerra diezmó a la población de Estonia, que se recuperaría rápidamente. Y aunque inicialmente los derechos de los campesinos se vieron debilitados, la servidumbre fue abolida en el año 1816 en la provincia de Estonia y en 1818 en la de Livonia.

thumb|Cuadro de 1910 por Gustav Cederström, que retrata la victoria del rey Carlos XII sobre las tropas rusas en Narva durante la Gran Guerra del Norte thumb|El palacio de Kadriorg fue construido entre 1718 y 1725 según los diseños de Nicola Michetti. Como resultado de la abolición de la servidumbre y del progresivo acceso a la educación de la población nativa de habla estonia, surge en el un fuerte movimiento nacionalista, que se manifiesta en un principio a nivel cultural, en el cual se desarrolla la literatura, el teatro y la música estonios, contribuyendo a la formación de la identidad nacional estonia. Entre los líderes del movimiento se destacó Johann Voldemar Jannsen. Algunos logros importantes de este movimiento serán la publicación de la epopeya nacional, Kalevipoeg, en 1862, y la organización del primer festival nacional de la canción en 1869. La Universidad de Tartu fue el principal foco de estos movimientos.

En respuesta al período de rusificación, iniciado por el Imperio ruso en 1890, el nacionalismo estonio adquirió tintes más políticos, con intelectuales que pedirán primero una mayor autonomía y, más tarde, la independencia del Imperio ruso.

Independencia y Segunda Guerra Mundial

En 1904, los nacionalistas estonios se apoderaron de Tallin, desplazando a los gobernantes de origen alemán, también conocidos como alemanes del Báltico. Tras la caída del zar Nicolás II de Rusia, en marzo de 1917, una manifestación de 40 000 estonios en Petrogrado forzó al Gobierno Provisional a otorgarles la autonomía. En noviembre de 1917, en la elección de una Asamblea Constituyente, los bolcheviques estonios solo obtuvieron el 35,5 % de los votos, por lo que procedieron a tomar el poder por la fuerza.1918 and Russia. MacroHistory. Consultado el 2 de febrero de 2008 El 24 de febrero de 1918, Estonia declaró su independencia de Rusia e instaló un gobierno provisional, pero los alemanes ocuparon Tallin y el gobierno estonio fue obligado a exiliarse. thumb|Asamblea Constituyente de Estonia, 1919

Tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial y la queda del Ducado Unido del Báltico, comenzó la guerra de Independencia de Estonia. En febrero de 1919, los estonios derrotaron al Ejército Rojo y en noviembre del mismo año a las tropas de mercenarios alemanes, instalandose el Gobierno provisional de la República de Estonia. El 2 de febrero de 1920, la joven RSFS de Rusia reconoció por el Tratado de Tartu la derrota militar y la independencia del país. Un año después, Estonia entró en la Sociedad de Naciones. En la década de 1930 Estonia pasó de una democracia parlamentaria a un régimen casi dictatorial en 1933. El Riigikogu (parlamento estonio) fue disuelto en 1934, y en 1937 se transformó en un sistema presidencialista-parlamentario, por lo que el país fue gobernado mediante decretos por Konstantin Päts, presidente desde 1938. thumb|El centro de la ciudad de Tartu en la década de 1930. El Protocolo adicional secreto del Pacto Soviético-Alemán, firmado el 23 de agosto de 1939 por los cancilleres Mólotov y Ribbentrop, establecía que Estonia y sus dos vecinos bálticos, Letonia y Lituania (además de Finlandia), quedarían en la zona de influencia soviética. Al mismo tiempo, Tallin firmó un tratado de asistencia mutua con Moscú que incluía la instalación de bases navales soviéticas y la presencia de 25 000 soldados del Ejército Rojo en territorio estonio.

En junio de 1940, luego de dar un ultimátum y exigir el ingreso de tropas en territorio estonio, con motivo de una supuesta desaparición de soldados, Stalin depuso al gobierno de Tallin y lo sustituyó por miembros del Partido Comunista de Estonia, que asumió el poder tras unas elecciones celebradas en medio de la ocupación, sin garantías democráticas, ya que solo se permitieron candidaturas afines a los comunistas. El nuevo gobierno adoptó el nombre de República Socialista Soviética de Estonia y se incorporó a la URSS.

Estados Unidos, el Reino Unido y otros países occidentales consideraron esta anexión como un acto ilegal (siguiendo la doctrina Stimson), por lo que continuaron manteniendo relaciones diplomáticas con los representantes del gobierno de Estonia en el exilio, y no reconocieron a la RSS de Estonia como parte de la Unión Soviética. Este hecho fue utilizado como base para las posteriores reclamaciones de independencia en los últimos años de la URSS.

Cuando comenzó la Operación Barbarroja contra la URSS, se alistaron cerca de 34 000 jóvenes estonios en el Ejército Rojo. Menos del 30 % de ellos sobrevivieron a la guerra. Centenares de presos políticos, que las autoridades soviéticas no pudieron evacuar debido al colapso del sistema ferroviario, fueron ejecutados.