La milonga es un género musical folclórico rioplatense, típico de Argentina, Uruguay y Rio Grande do Sul (Brasil). El género proviene de la cultura gauchesca. Se ejecuta en compás binario, pero a menudo con un acompañamiento de guitarra en 6/8. Se presenta en dos modalidades: por un lado, la milonga campera, pampeana o surera (perteneciente a la llamada música surera o sureña), la cual es la forma original de la milonga. Por otro lado, la milonga ciudadana, un estilo musical posterior. Su primera grabación fue Un bailongo (1922), compuesta y escrita por el afroargentino José Ricardo, cantada por Carlos Gardel y su música ejecutada por Guillermo Barbieri y el mismo José Ricardo. Nueve años más tarde, en 1931, Sebastián Piana compone Milonga sentimental, la primera milonga ciudadana que tuvo gran difusión.

Etimología «Milonga» significaba en el lenguaje quimbundu, afincado en Brasil, «palabra», y por extensión «palabrerío», término muy apropiado para definir a la payada.[“Diccionario de vocábulos brazileiros”, pag. 94] Hay que aclarar que quimbunda era el lenguaje de los pueblos «Bundas», con el que se conocía a algunas tribus africanas de Angola, vieja colonia portuguesa de la costa occidental del continente africano. Abundaron los esclavos traídos de esas tierras, y que hablaban el quimbunda (lenguaje bantú), entre la población negra de Brasil, de Argentina y de Uruguay.

El historiador porteño Hugo Corradi aportó un dato importante. Corradi escribió: «...luego de que Justo José de Urquiza hubiera derrotado a Juan Manuel de Rosas en Caseros el 3 de febrero de 1852, los soldados brasileños que formaban el Ejército Grande de aquel, sorprendieron a los porteños (más bien, a los mazorqueros apostados en el campamento y cárcel de los Santos Lugares de Rosas, actual Partido de San Martín)Horvath, Ricardo: “Esos malditos tangos”. Editorial Biblos, 2006 (ISBN 950-786-549-7) () cantando esas guajiras ya acriolladas y en son de burla o crítica. Entonces, dichos soldados señalaron que estos (los mazorqueros porteños) entonaban ‘milongas’».Roberto Selles: “Historia de la milonga”, (Marcelo Oliveri Editor, 2004) ISBN 987-98949-8-7 Así que, para los brasileños, esos largos versos cantados sobre una misma melodía que se repetía hasta el final eran un palabrerío, quizás inentendible para ellos. En cuanto a esto, dijo Roberto Selles: «Lo cierto es que la denominación quedó y a tal punto que los mismos lugareños pasaron a llamar milongas a las guajiras acriolladas que entonaban...».Roberto Selles: “Historia de la milonga”, (Marcelo Oliveri Editor, 2004) ISBN 987-98949-8-7

Origen e historia

La milonga campera El origen de la milonga (milonga campera) tiene origen en la música Surera se sabe que contiene elementos afro en su constitución rítmica e influencias de danzas criollas y europeas llegadas a la pampa Argentina a través de varias vías, principalmente de Perú, España, Brasil y Cuba. Se daba en aquella época el fenómeno que se conoce como "de ida y vuelta" ya que los géneros viajaban de América a Europa y viceversa sufriendo transformaciones y adaptaciones en cada región.

Tiene semejanzas con otros ritmos como la chamarrita, y el candombe. Se presume que aportó elementos al tango, que luego tomó la forma original de la milonga como subgénero propio.

La milonga campera integra la expresión campesina de la pampa, de viejo arraigo, inicialmente cantada, aunque luego tuvo coreografía. Fue adaptada para incluirse en obras teatrales por fines de 1880. Hasta llegar a esto, la milonga tuvo un proceso largo.

En España, aproximadamente en el , se ha detectado lo que podría ser el más antiguo antecedente de la milonga. En ese entonces, y en esas tierras, figuraba el compás alterno (6/8-3/4, es decir un ritmo constantemente cambiante), todo esto en la versión de Arcos de la Frontera del conocido “Romance de Gerineldo”. Géneros musicales posteriores de compás alternativo fueron la zarabanda () y su inmediata evolución, la tirana ().Roberto Selles: “Historia de la milonga”, (Marcelo Oliveri Editor, 2004) ISBN 987-98949-8-7

La tonadilla escénica –antecedente de la zarzuela- llevó el género musical denominado “tirana” a Cuba, donde evolucionó y adquirió características locales propias, además de un nuevo nombre: “guajira” (término que en Cuba significa «campesina»). En los viajes de ida y vuelta entre Cuba y España, la “tirana” convertida en “guajira” volvió a territorio español, más precisamente a Andalucía (zona donde se hallaba el principal puerto español de la época, el Puerto de Palos). Allí la guajira se aflamencó y esa variante de guajira fue la que llegó a Buenos Aires.Roberto Selles: “Historia de la milonga”, (Marcelo Oliveri Editor, 2004) ISBN 987-98949-8-7

Se estima que, aproximadamente, el arribo de la guajira aflamencada a Buenos Aires podría haber tenido lugar entre 1822 y 1830. En cuanto a lo musical, esta época se podría describir con la siguiente frase de José Antonio Wilde (médico del ejército argentino –quien estuvo en la Batalla de Caseros- y escritor: “…del cielo, décima y triste habíamos pasado por grado a las canciones españolas muy graciosas y de un estilo especial”.José Antonio Wilde: “Buenos Aires desde setenta años atrás” Capítulo XXXIV (34), V (5)Roberto Selles: “Historia de la milonga”, (Marcelo Oliveri Editor, 2004) ISBN 987-98949-8-7

Este parentesco musical, también se podría apoyar en la similitud que hallaron Roberto Selles y Marcelo Oliveri entre la milonga pampeana y la guajira flamenca, la primera vez que oyeron una de estas últimas.Roberto Selles: “Historia de la milonga”, (Marcelo Oliveri Editor, 2004) ISBN 987-98949-8-7 A su vez, estas personas se dieron cuenta más tarde (tal y como escribió Roberto Selles en su libro “Historia de la milonga” (2004), que el español José María Salaverría ya había escrito en “Tierra Argentina” (1910), lo siguiente: “Las milongas se parecen a las guajiras de Cuba”.

Podría representar otra prueba de esta, posible, genealogía musical la antigua milonga pampeana campera (anónima) llamada “La paloma indiana”, recogida y grabada por el folklorista argentino Mario Pardo. En esa grabación se advierte notoriamente este posible origen de la milonga. Además, se sabe que esa canción es una guajira convertida en milonga.Roberto Selles: “Historia de la milonga”, (Marcelo Oliveri Editor, 2004) ISBN 987-98949-8-7

Por otro lado, la milonga más antigua (la cual no se denominó así en su momento) de la que hay registro data de poco antes de la Batalla de Caseros (1852). La misma habla del inminente arribo de Urquiza a Buenos Aires, y es conocida como "Milonga Rosista", la cual dice:

Esta letra y la melodía existente, fueron extraídas de trabajos de la musicóloga Violeta Hemsy de Gainza, a quien se la comunicó la reconocida Adela Olivieri de Garrocha.Roberto Selles: “Historia de la milonga”, (Marcelo Oliveri Editor, 2004) ISBN 987-98949-8-7

El nuevo género musical llegado a la región pampeana, la “guajira acriollada" o "milonga antigua", no tardó en hacerse popular. De hecho, para 1854 era tan popular que, según Josué Teófilo Wilkes y Blanco: “…había pasado la época de cielitos y medias cañas. La milonga vino a suplantarlos…”. Prueba de la popularidad de dicho género musical es que, ya para 1860, “...los cantores de milongas parecían multiplicarse en la República Argentina”, refirió Sañudo Autrán citado por Vicente Gesualdo.Horvath, Ricardo: “Esos malditos tangos”. Editorial Biblos, 2006 (ISBN 950-786-549-7) () Sin embargo, pese a la popularidad de este ritmo musical, parece ser que para los habitantes de la región donde se desarrollaron estos hechos (parte de la región pampeana argentina), el inconveniente fue reproducir el ritmo de 6/8-/4 (al cual estaban acostumbrados los guitarristas flamencos, pero no los guitarristas de mencionada tierra). La solución, según parece, fue interpretar dicho ritmo en un tiempo de 2/4 en vez de en un 6/8. Esto lo afirmó Josué Teófilo Wilkes y Blanco, y agregó que ese cambio se habría efectuado durante el decenio 1870-1880.Horvath, Ricardo: “Esos malditos tangos”. Editorial Biblos, 2006 (ISBN 950-786-549-7) () De esta manera, la “guajira aflamencada” se había acriollado y adaptado con características propias de la zona, y así podría haber nacido la típica “milonga pampeana”.Roberto Selles: “Historia de la milonga”, (Marcelo Oliveri Editor, 2004) ISBN 987-98949-8-7

En algún momento, a los músicos de algún conjunto se les habría ocurrido tocar la milonga pampeana campera en alguna ‘milonga’ (en este caso, ‘milonga’ refiere al lugar donde se iba a bailar a finales del , como refleja en algunos versos del Martín Fierro). Cuando la milonga (que había nacido como canción bajo una melodía poco variable) se tornó bailable, los intérpretes decidieron (al estar no ya sujetos a la letra) estilizarla, y dieron así rienda suelta a su inventiva musical. A este tipo de milonga, principalmente instrumental (no a la cantable –que era la “milonga campera pampeana”– la cual continuó su curso independientemente), también se la solía llamar tango –aunque fueran “tangos-milongas antiguos”–.Roberto Selles: “Historia de la milonga”, (Marcelo Oliveri Editor, 2004) ISBN 987-98949-8-7

Ya en el transcurso de las décadas 1880-1890, y en ese proceso de dar rienda suelta a la inventiva musical de ese género (el tango-milonga antiguo), los pianistas comenzaron a llevar a la milonga o “tango-milonga antiguo”, descrita anteriormente, al pentagrama. Hay que decir, que este ritmo se fue mezclando con el ritmo que estaba en pleno auge, el tango procedente del tango andaluz (aunque con influencias también de otros géneros musicales: (habanera, candombe, mazurca, vals, etc.). Todos estos ritmos, se fueron mezclando y evolucionando hasta dar lugar a lo que actualmente se conoce, simplemente, como “tango”.Roberto Selles: “Historia de la milonga”, (Marcelo Oliveri Editor, 2004) ISBN 987-98949-8-7 Con esto se puede comprender que la milonga campera dejó rastros en el tango. A partir de esto, más tarde se crearía la "milonga ciudadana".

Pese a la aparición de la milonga estilizada (la que era llevada al pentagrama con arreglos para piano), y posteriormente la milonga ciudadana, los intérpretes de los suburbios y los de la campaña continuaron con los ritmos tradicionales de milonga, la milonga pampeana campera.Roberto Selles: “Historia de la milonga”, (Marcelo Oliveri Editor, 2004) ISBN 987-98949-8-7

Por su parte, el considerado mejor payador de todos los tiempos, el afroargentino Gabino Ezeiza, fue quien introdujo el ritmo de milonga a la payada.Antes de Gabino Ezeiza, payaba en milonga. probablemente, porque no fuera un ritmo demasiado conocido por los payadores y la gente en general. El mismo Gabino, afirmó que la milonga (campera) proviene del candombe, el cual se formó a partir de viejos ritmos africanos.Gabino Ezeiza introdujo la milonga bonaerense en el mundo de la payada Hay que saber que Gabino Ezeiza era afroporteño nacido en San Telmo (un barrio de esclavos), y que vivió en una época en la que había un número considerable de afrodescendientes negros en la zona del actual Gran Buenos Aires; y que además, su maestro en la iniciación de la payada, Pancho Luna, también era afroporteño.Gabino Ezeiza y sus raíces afroargentinas

En un reportaje al payador argentino Nemesio Trejo, hecho por Jaime Olombrada, y que fuera publicado en el periódico "La Opinión" de Avellaneda (Pcia de Buenos Aires, Argentina) el 15 de abril de 1916, Trejo cuenta: