Ceutí es un municipio español perteneciente a la Región de Murcia, situado en la comarca natural de la Vega Media del Segura. Contaba con . Sus pedanías son Los Torraos y Vistalegre. Limita con los municipios de Lorquí, Alguazas, Archena y Villanueva del Río Segura.
Toponimia El origen etimológico de Ceutí proviene de la época musulmana. En la última etapa de la Taifa de Murcia, aparecen las primeras referencias documentales sobre la población: Benahabiai de Çepti. El vocablo Çepti significa «el de Ceuta» y se debería a la procedencia de los primeros pobladores de la pequeña alquería que se localizaba donde actualmente se encuentra el casco antiguo de la localidad.
A lo largo de los siglos, el nombre ha ido evolucionando y se han documentado distintas variantes (Çebtin, Septi, Zepti, Zeuty...) hasta llegar al topónimo actual.
Geografía El municipio de Ceutí se localiza en la zona interior de la Región de Murcia, dentro de la comarca de la Vega Media del Segura, comarca cuyos municipios también forman parte del área metropolitana de Murcia. Aunque el área metropolitana no está establecida oficialmente, sí que está considerada área urbana por el Ministerio de Transportes, en concreto, la décima más poblada de España con 679 542 habitantes en 2022. Áreas Urbanas en España 2023. Ministerio de Transportes
El municipio está rodeado por los términos municipales de Archena al norte, Lorquí al este, Alguazas al sur y Villanueva del Río Segura al oeste.
Relieve El relieve del término municipal de Ceutí es muy suave. En la zona oriental se encuentra la vega del río Segura, cuyo cauce sirve de límite con el vecino término de Lorquí. Fuera del las terrazas fluviales aparecen algunos cabezos y pequeñas lomas (cabezo de Vistalegre, del Catalán, de Adrián, etc.). En el área próxima al río están los valores mínimos de altitud, cercanos a los , y los máximos, en torno a los , en la zona conocida como Captagua, limítrofe con Villanueva del Río Segura.
La localidad de Ceutí se encuentra franqueada por la Rambla Salar de Archena al noroeste y la Rambla de Huete al sur. Ambas hacen de frontera natural con los municipios de Archena y Alguazas.
Geomorfológicamente, Ceutí se compone de sistemas morfogenéticos Laderas-Interfluvios y Fluvial.
Clima Según la clasificación climática de Köppen, el municipio de Ceutí presenta un clima semiárido frío (BSk), al igual que los municipios limítrofes. Los inviernos son muy suaves y los veranos calurosos y secos. Con una precipitación anual promedio bastante escasa, inferior a 300 mm, con los valores máximos en primavera y otoño y los valores mínimos en verano. Es extraño el registro de temperaturas bajo cero en invierno y de hasta más de 40 °C en verano.
Historia Edad Antigua Los primeros signos de presencia humana en el término municipal de Ceutí aparecen cuando se documentan unos restos arqueológicos de época ibérica en el conocido como Cabezo del Catalán, a la entrada de la pedanía de Los Torraos. Todo esto según testimonios orales. En 1960, el aterrazamiento del terreno para transformación de este cabezo en tierras agrícolas, acabó con cualquier posible resto del yacimiento arqueológico.
Aparte de este posible asentamiento íbero, está documentada la existencia de una villa romana o casa de campo, entre los siglos , situada en el paraje Captagua, en una de las terrazas laterales de la rambla Salada de Archena. La existencia de este pequeño asentamiento romano estaría ligada a la vía que comunicaba Carthago Nova con Segóbriga y que pasaba cerca de Ceutí, dirección a los baños termales de la vecina población de Archena. En las prospecciones llevabadas a cabo en el yacimiento se encontraron restos de cerámica común y sigillata.
Edad Media Tras la desaparición del asentamiento romano, la historia de Ceutí queda desierta durante siglos por falta de restos arqueológicos y datos documentales, hasta la llegada de los cristianos a la Taifa de Murcia, que se convierte en un protectorado de la Corona de Castilla en 1243, tras la firma del Tratado de Alcaraz entre el infante Alfonso de Castilla y el emir de Murcia, Ibn Hud al-Dawla.
A partir de entonces y gracias a los documentos de aquella época, sabemos de la existencia de una alquería conocida como Benahabiai de Çepti que estaba localizada sobre una pequeña colina sobre el río Segura, lugar conocido actualmente como El Alto y que quedaría elevada sobre los almarjales que abundaban en la zona. Esta alquería sería el primitivo casco urbano de Ceutí y podría estar en ese lugar desde el último periodo del poder musulmán en la zona. J. Torres Fonte describe así el asentamiento de Ceutí en aquella época:«Ceutí debía ser un pequeño caserío, un núcleo de población no mayor de treinta “humos”, tal y como lo tuvo antes de la conquista castellana y mantendría por largo tiempo. Todavía en periodo musulmán se levantó su torre, (...). Es posible siluetear la fisonomía en perspectiva de la torre de Ceutí. Una torre posiblemente cuadrada, posiblemente exenta y obra sin duda de tapicero formado en cajas de encofrado y base de mampostería para afianzar su verticalidad. No cabe pensar en la construcción de murallas, cava y alabar. Pero algo cierto, los primeros documentos castellanos mencionan su existencia al frente del señorío. Torre antes, entonces y después protagonizarían la imagen de Ceutí.»Tal y como sugiere J. Torres Fonte, la historia del Ceutí precastellano estaría íntimamente ligada a la de las localidades vecinas de Alguazas y Las Torres de Cotillas y que estas tendrían un pasado común, de carácter bereber o árabe, que bien podría tener su núcleo en Benanhandin (que pudo ser un antiguo barrio de la Alguazas musulmana). Benanhandin comprendería una vasta superficie de terreno propiedad de una aristocracia rural que albergaría varias alquerías y aldeas que debió de dividirse entre sus descendientes, quedándose uno de ellos con el actual territorio de Ceutí. miniatura|Privilegio rodado del rey Sancho IV a don Juan Osorez, Maestre de la Orden de Santiago, concediéndole la torre y término de Ceutí
Dominio castellano En 1243, el infante Alfonso de Castilla menciona a Rodrigo López de Mendoza como «Archena et alia tria castra tenens», es decir, tenente de la localidad de Archena y de «tres castillos» que bien podrían hacer referencia a los asentamientos de Ceutí, Alguazas y Cotillas, aunque sin nombrarlos. No es hasta 1266 cuando el señorío de Ceutí deja de estar en manos de la Corona de Castilla para pasar a las de Dº Gil García de Azagra, mayordomo mayor de Alfonso X el Sabio. Tras su muerte, en 1274 el señorío pasa a manos de Dº Jordán Despuig «el Alemán» señor de Ceutí, Lorquí y Catral, al que tras su muerte sobrevendría su hijo Ramón Despuig y su esposa Dulce de Coriella.
Tras morir Ramón Despuig sin descendencia, el territorio de Ceutí volvió a manos de la corona y años más tarde, el rey Sancho IV le concedió a Juan Osorez, Maestre de la Orden de Santiago, la torre y el término de Ceutí el 20 de enero de 1295.«Por ende, nos, catando esto, queremos que sepan por este nuestro priuillegio los que agora son et seran daqui adelante commo nos don Sancho, por la graçia de Dios rey de Castiella, (...), por fazer bien e merçed a don Johan Osorez, maestre de la orden de Santiago, et a la caualleria de la misma orden et por muchos seruiçios que nos fizieron et nos fazen, damosles la torre de Çebtin con su termino, que es en el regno de Murçia; et ha por linderos de la vna parte el rio de Segura et de la otra parte el castiello que diçen Archena, que es de la orden del Espi-tal, et de la otra parte Yechar, termino que es del rey moro de la Arrixaca de Murçia, et de la otra parte Canpos, et de la otra parte Aluesca, que es de la reyna donna Violante.»
Dominio Aragonés y disputas con la Orden de Santiago En 1296 el rey Jaime II de Aragón emprende la conquista del Reino de Murcia y al mismo tiempo, sus huestes deambulan por la zona expoliando los territorios no sometidos, castigando y apresando a mudéjares y obteniendo botines, sirviendo de aviso para aquellos que no reconociesen la autoridad del rey de Aragón sobre estas tierras. El 19 de mayo de 1296, Jaime II de Aragón solicita que se tome bajo su protección los territorios de Ceutí, Lorquí y Catral que fueron propiedad de Despuig. Semanas más tarde, el 30 de junio, le concede estos territorios a Fernán García de la Rueda, consejero y colaborador real.
En 1298, Ramón de Manresa adquiere «la dita torre de Septi et le cotejo ab los molinos et ab fonte» así como todos los derechos sobre el señorío, que es heredado por su hermano Ferrer Manresa en 1301 tras su fallecimiento. En 1304, las huestes de Ibn Rahó ocupan Ceutí y cuando meses más tarde abandonan el lugar, Ceutí pasa a formar parte del Reino de Murcia bajo soberanía castellana, tal y como se había acordado en el Tratado de Torrellas. Esto conduce a Juan de Osorez a integrar de nuevo a Ceutí dentro de los territorios de la Orden de Santiago. Comienzan aquí un periodo de 35 años (1296-1333) en el que el señorío cuenta con dos titulares y con bases jurídicas correspondientes a dos reinos distintos.
En 1328, Ferrer II de Manresa logra que el rey Alfonso IV de Aragón se interese por la pugna existente entre su familia y la Orden de Santiago por la propiedad del señorío de Ceutí. Finalmente, el 8 de septiembre de 1332 tuvo lugar el acto de entrega de Ceutí a Ferrer II por parte de Pedro López Fajardo, alcaide santiaguista en Molina Seca. Un año más tarde, en octubre de 1334, Ferrer II de Manresa vende el señorío a Juan de Claramunt, vecino de Murcia. La Orden de Santiago intenta entonces recuperar sus derechos sobre el señorío, pero no lo consiguen. El poder de los Claramunt sobre el señorío se extenderá durante un siglo.
El señorío dividido entre dos familias En el año 1433, los herederos de Pedro Sánchez de Claramunt, Juan y Guiomar, dividen y venden sus partes del señorío a Gonzalo Fajardo y a Sancho Dávalos, cuñado del primero. Desde ese instante, la población de Ceutí tuvo dos propietarios, que nombraban un alcalde ordinario, un regidor y un alguacil cada uno de ellos, además de la mitad de los miembros del concejo.
Linaje de los Fajardo Gonzalo Fajardo era hijo de Alfonso Yánez Fajardo I, estrechamente vinculado a la Orden de Santiago y adelantado mayor de Murcia. Dejó en herencia el señorío de Ceutí a su hija Iseo Fajardo que estaba casada con Pedro Vélez de Guevara Quesada, fundador del señorío de Monteagudo. De su matrimonio nacieron 4 hijos. El primero, Carlos Guevara Fajardo heredó los señoríos de Ceutí y Monteagudo, que más tarde serían para su hija Ana de Guevara Rocafull y su yerno Beltrán de Guevara.
Linaje de los Dávalos El otro propietario del señorío tras la venta por parte de los Claramunt fue Sancho Dávalos. Él, junto a su mujer Teresa Rodríguez Fajardo, hermana de Gonzalo Fajardo, y su madre compran la mitad de la villa. Además de los terrenos de Ceutí, era propietario de la Torre del Sordo y la Torre del Trigo, además de la encomienda de Lorquí. Más tarde, su parte del señorío pasó a manos de su hijo Pedro Dávalos y Fajardo y posteriormente a las de su nieto Diego Dávalos Gálvez. Este último terminaría la capilla que su familia tenía en la catedral de Murcia.
Edad Moderna Tras la toma de Granada por los Reyes Católicos, en 1501 comenzaron a emitirse una serie de pragmáticas con la intención de que los mudéjares se convirtiesen al cristianismo ante la pena de expulsión del reino. Los señoríos y abadejos del Reino de Murcia decidieron convertirse de una manera rápida para evitar una reacción de los monarcas y lo hicieron por carta el 21 de septiembre de 1501. Entre ellos, se encontraban los mudéjares de Ceutí, los cuales realizan una conversión más o menos fingida, ante el temor de ser expulsados, de las denuncias de vecinos y de ser enjuiciados por el tribunal de la Santa Inquisición.