Robert Boyle (Waterford, 25 de enero de 1627-Londres, 31 de diciembre de 1691). De origen anglo-irlandés, perteneciente a la nobleza inglesa establecida en Irlanda, fue el decimocuarto hijo del conde de Cork. Su familia le procuró la mejor formación posible, enviándolo a estudiar a las mejores universidades de Europa de la época. Ya con doce años se trasladó a Ginebra, donde vivió durante cinco años. En este periodo viajó por Italia y en Florencia tuvo conocimiento de los trabajos de Galileo, recientemente fallecido, regresando a Inglaterra en 1644, donde desarrolló su carrera científica.

Considerado como filósofo de la naturaleza, nombre con el que se conocía a los primeros científicos, más teóricos que experimentales, sus estudios y disertaciones científico-filosóficas se dirigieron principalmente hacia la química y la física, así como al diseño de aparatos de laboratorio, por lo que también se le considera un inventor. También fue un prominente teólogo cristiano.

Como científico es conocido principalmente por la formulación de la ley de Boyle, además de ser generalmente considerado como el primer químico moderno y, por lo tanto, uno de los fundadores de la química moderna. Su obra The Sceptical Chymist (El químico escéptico) es considerada una obra fundamental en la historia de la química. Descubrió los indicadores ácido-base, sustancias que permiten distinguir los ácidos de las bases y en 1659, con la ayuda de Robert Hooke, descubrió la ley que rige el comportamiento de los muelles.

Biografía

Robert Boyle nació en el castillo de Lismore, a orillas del río Blackwater, condado de Waterford, Irlanda, en 1627. Fue el decimocuarto hijo —de un total de quince— del aristócrata inglés Richard Boyle, conde de Cork, y Catherine Fenton, su segunda esposa. Richard Boyle había llegado a Irlanda en 1588, dedicándose a la política y a la industria, y para cuando nació Robert ya poseía grandes extensiones de tierra y se interesaba en administración, en la que llegó a Lord Tesorero del Reino de Irlanda.

Aun siendo niño Robert aprendió a hablar latín, griego y francés, siendo enviado, tras la muerte de su madre, con tan solo ocho años entró al colegio de Eton, del cual era director sir Henry Wotton, amigo de su padre. A los quince años partió de viaje con un tutor francés. Boyle vivió cerca de dos años en Génova y visitando Italia en 1641, pasó el invierno en Florencia estudiando las paradojas de Galileo Galilei, quien murió al año siguiente.

Juventud Boyle regresó a Inglaterra desde el continente a mediados de 1644 con un gran interés por la investigación científica.See biographies of Robert Boyle at , , and . Su padre había muerto el año anterior y le había dejado la casa solariega de Stalbridge en Dorset, Inglaterra, y propiedades importantes en el Condado de Limerick en Irlanda que había adquirido durante la Guerra de Cromwell. A partir de ese momento, Robert dedicó su vida a la investigación científica y pronto ocupó un lugar destacado en el grupo de investigadores, conocido como el "Colegio Invisible", que se dedicaron al cultivo de la "nueva filosofía". Se reunían con frecuencia en Londres, a menudo en el Gresham College, y algunos de los miembros también se reunían en Oxford. miniaturadeimagen|izquierda|Escultura de un muchacho joven, se piensa que puede ser Boyle, en el monumento de sus padres en la catedral de San Patricio de Dublín. A partir de 1647 realiza varias visitas a sus propiedades de Irlanda, y en 1652 decide trasladarse a Irlanda, pero se frustró en su incapacidad para progresar con sus trabajos en química. En una carta, describió a Irlanda como «un país bárbaro donde los espíritus químicos son tan mal comprendidos no se pueden obtener instrumentos químicos por lo que era difícil tener cualquier pensamiento hermético allí».quoted in Silver, Brian. The Ascent of Science, p. 114. Oxford University Press US, 2000. ISBN 978-0-19-513427-8 En 1654, Boyle parte de Irlanda hacia Oxford para continuar con su obra. En el University College, en la High Street de Oxford, existe una placa que indica el sitio en el cual se encontraba el Cross Hall hasta comienzos del . Aquí, Boyle alquiló varias habitaciones del boticario que era el propietario del Hall.

Después de leer en 1657 sobre la bomba de aire de Otto von Guericke, se dedicó, con ayuda de Robert Hooke, a diseñar mejoras en su construcción y en 1659 desarrolló la "máquina Boyleana" o "motor neumático", con la que inicia una serie de experimentos sobre las propiedades del aire. La reseña de la labor de Boyle con la bomba de aire se publicó en 1660 bajo el título Nuevos experimentos físico-mecánicos, sobre la elasticidad del aire, y sus efectos. Entre los críticos de este libro se encontró el jesuita Francis Line (1595-1675), y mientras respondía a sus objeciones Boyle hizo la primera mención a la ley que establece que el volumen de un gas varía inversamente con la presión del gas, la que se conoce en honor a él como Ley de Boyle en Inglaterra y en Europa continental como ley de Boyle-Mariotte.

Sin embargo, quien originalmente formuló esta relación fue Henry Power, en 1661. Boyle incluyó una referencia a un documento escrito por Power, pero por error lo atribuyó a Richard Towneley. En Europa continental, la hipótesis a veces se atribuye Edme Mariotte, aunque este no la publicó hasta 1676 y ya estaba probablemente al tanto de la labor de Boyle.

En 1663 el Colegio Invisible se convirtió en la Royal Society de Londres para la Mejora de Recursos Naturales Conocimiento, y la carta de constitución otorgada por Carlos II de Inglaterra, designó a Boyle miembro del consejo. En 1680 fue elegido presidente de la sociedad, pero declinó el honor por escrúpulos acerca de los juramentos.

Boyle escribió una lista de 24 posibles inventos que incluía "La prolongación de la vida", el "Arte de Volar", la "Luz perpetua", "fabricar armaduras muy livianas y extremadamente duras", "Un barco capaz de navegar con todo tipo de vientos, y un buque inhundible", "una manera práctica y certera de determinar longitudes", "drogas lo suficientemente poderosas como para alterar o exaltar la imaginación, despertar la memoria y otras funciones y apaciguar el dolor, adquirir sueño inocente, sueños inofensivos", etc. La lista es extraordinaria porque excepto algunas pocas excepciones casi todos, se han hecho realidad.«Robert Boyle's prophetic scientific predictions from the 17th century go on display at the Royal Society.» The Telegraph.

Durante su residencia en Oxford, Boyle fue Cavalier (realistas, impulsores del poder real). Se cree que los cavaliers fueron creados por orden real unos pocos años antes que Boyle llegara a Oxford. La primera época de la estancia de Boyle estuvo marcada por las acciones exitosas de las fuerzas reaccionarias parlamentarias, por lo que este período fue el más secreto en cuanto a los movimientos de los Cavalier y por lo tanto se sabe muy poco acerca de la participación de Boyle.

En 1668 parte de Oxford hacia Londres, donde reside en casa de su hermana, lady Ranelagh, en Pall Mall.

Últimos años En 1689 su salud comienza a debilitarse y poco a poco se fue retirando de sus compromisos públicos, cesando sus comunicaciones con la Royal Society, e hizo público su deseo de ser excusado de recibir invitados, «a no ser en ocasiones muy extraordinarias», en martes y viernes por la mañana y el miércoles y sábado por la tarde. En su tiempo libre Boyle se centraba en «su contratación espiritual, ordenar sus papeles», y preparar algunas investigaciones químicas importantes que se proponía dejar "como una especie de legado hermético a los discípulos, estudiosos de este arte". Su salud empeoró en 1691, y fallece el 31 de diciembre de ese año, justo una semana después de la muerte de la hermana con quien había vivido durante más de veinte años. Robert Boyle murió de parálisis. Fue enterrado en el cementerio de St Martin-in-the-Fields, su oración fúnebre estuvo a cargo de su amigo, el obispo Gilbert Burnet.

Conferencias Boyle En su testamento, Robert Boyle dejó fondos para establecer una serie de conferencias anuales con el fin de defender la religión cristiana y contra ateístas y otros infieles.Treatises on the high veneration man's intellect owes to God: on things above reason: and on the style of the Holy Scriptures (1836), London: Printed and published by J. Rickerby

La primera conferencia, «Una refutación al ateísmo», fue celebrada en 1692.Bentley, Richard (1976). Eight Boyle Lectures on Atheism. New York: Garland. Fue dirigida por Richard Bentley, quien antes de presentar la ponencia, mantuvo correspondencia con Isaac Newton. En la primera carta el físico había escrito que al realizar sus tratados sobre el sistema, su creencia en Dios había determinado sus estudios. Las conferencias se continuaron celebrando durante el resto del , durante los siglos y , hasta finales del .

Desde 2004 las Conferencias Boyle han sido restablecidas en la iglesia de St Mary-le-Bow, en Londres (Inglaterra). Anualmente se invita a un teólogo o científico prominente a abordar temas relacionados con el cristianismo y la comprensión actual del mundo natural.

Actividad científica miniaturadeimagen|derecha|Bomba de aire de Boyle. Robert Boyle fue, en cierto modo, representativo de un tipo de científico que existió en Inglaterra durante el siglo y medio siguiente; el científico por afición que se costeaba sus experimentos con su propia fortuna. En la Europa continental, este tipo de científico era más bien raro de encontrar, ya que la mayoría de los avances científicos provenían de ingenieros, farmacéuticos y de gente con algún tipo de preparación técnica. Al gozar de independencia económica y de una posición que les permitía dedicar mucho tiempo al estudio científico, pudieron desarrollar nuevas hipótesis, lo que supuso un importante avance en el aspecto teórico de la ciencia.

El gran mérito de Boyle como investigador científico es que materializó los principios que Francis Bacon predicó en su obra Novum Organum, aunque no se considerara a sí mismo como seguidor de Bacon o de cualquier otro maestro. Dado que estaba "provisto de experimentos" para hacerse sus propios juicios, manifestó en numerosas ocasiones que, con el propósito de mantenerse tan libre de prejuicios como le fuera posible, eludía el estudio de los sistemas atómico y cartesiano, así como del mismo Novum Organum, aunque admitía «consultarlos ocasionalmente». Nada era más ajeno a su temperamento que el desenredo de hipótesis. Apreciaba la adquisición de conocimiento como un fin en sí mismo y, en consecuencia, se benefició de una perspectiva más amplia acerca de los fines de la investigación científica que la que tuvieron sus predecesores durante siglos. Esto, por otro lado, no significa que no prestara atención a las aplicaciones prácticas de la ciencia, ni que despreciara el conocimiento que servía al uso.

Boyle fue un alquimista convencido de la posibilidad de la transmutación de los metales, llegando a realizar experimentos con la esperanza de lograrlo. En 1689 pidió al gobierno británico la abolición de la ley de Enrique IV contra la creación de oro y plata por medio de la alquimia (Act Against Multipliers, 1404).

Realizó importantes contribuciones en el campo de la física: la ley de Boyle, el descubrimiento del papel del aire en la propagación del sonido, las investigaciones acerca de la fuerza expansiva en la congelación del agua, acerca de la densidad relativa, la refracción en cristales, electricidad, color, hidrostática, etc. A pesar de ello, la química fue siempre su área predilecta. En 1661 publicó The Sceptical Chemist (El químico escéptico) en el que criticaba los «experimentos por los cuales vulgares espagíricos se esfuerzan en probar que su sal, azufre y mercurio son los verdaderos principios de las cosas».