En la antigua Grecia, una gorgona —o gorgonas en plural—Según Manuel F. Galiano, en La transcripción castellana de los nombres griegos, apartado 244, dice que «se ha impuesto definitivamente, por lo que toca al ser fabuloso, Gorgona (con acento erróneo) = lat. Gorgona = Γοργών en vez de Gorgo = Γοργώ». Aún así otros eruditos, como Antonio Ruiz de Elvira (Mitología clásica, ed. Gredos, pág. 70) usan la forma esdrújula, «Górgona». (del lat. tardío Gorgŏna y este del gr. Γοργώ Gorgṓ, esto es, «horrenda»)Tercer Mitógrafo Vaticano, 14, 2: «Fulgencio parece ofrecer interpretaciones más sutiles (...) ya que, según él, «gorgona» significa «horrenda». era un monstruo infernal cuya mirada tenía el poder de convertir en piedra a cualquiera que la mirase directamente a los ojos. Se trata de una diosa apotropaica que procede de los conceptos religiosos más antiguos de la cultura griega. El rostro de este monstruo mitológico fue transformado en el amuleto protector más icónico de la Antigüedad: el gorgoneion.Jean-Pierre Vernant (1986): La muerte en los ojos: Figuras del Otro en la antigua Grecia (D. Zadunaisky, trad.). Editorial Gedisa. ISBN 978-84-7432-256-9

La escultura arquitectónica monumental en piedra de Grecia parece que nació en el Templo de Artemisa en Corfú (c. 600 a. C.). En el centro del frontón una gorgona esculpida domina el espacio no para amenazar a los fieles, sino para custodiar el recinto sagrado con su poder de convertir en piedra como advertencia. Esta paradoja mística —el monstruo convertido en escudo— hacía que su imagen, rematada por un sugerente cinturón de serpientes vivas anudadas como una hebilla y confrontadas entre sí, saltara de la arquitectura religiosa a los objetos cotidianos, grabándose en objetos como cráteras de vino para combatir las fuerzas del mal con su propia ferocidad. Museo Arqueológico de Corfú. El Frontón de la Gorgona (Frontón Occidental del Templo de Artemisa de Corcira). Registro de Escultura Monumental Arcaica, Período de datación c. 590-580 a. C. Caliza tallada. Corfú, Grecia.John Boardman: Greek Sculpture: The Archaic Period (La escultura griega: el período arcaico). Nueva York: Thames and Hudson, 1991; Martin Robertson: A History of Greek Art (Historia del arte griego). Vol. 1. Cambridge: Cambridge University Press, 1975

Generalmente se le da el nombre de Gorgona a Medusa, considerada como la gorgona por antonomasia.Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Gorgona» Higino es el único autor que se refiere en masculino al GorgonLa forma «Gorgon» en Higino: Fábulas, volumen 40 de la Biblioteca Clásica Gredos. o Gorgón,La forma «Gorgón» aparece en Higino, Fábulas mitológicas (Alianza Editorial, Clásicos de Grecia y Roma.) como un patronímico para referirse a las gorgonas (esto es, «hijas de Gorgón»).Higino: Fábulas; prefacio, 9: «De Gorgon y de Ceto: Esteno, Euríale y Medusa»; CLI: «De Medusa, hija del Gorgón». Los mitos sobre catasterismos nos hablan de la ‘gorgona’ Ega o Aix, que mezcla elementos de la gorgona con la égida, ambos elementos con funciones similares.De Astronomica (Astronomía poética) II, 13

Características y variantes en el mito Homero nos habla de una sola gorgona pero Hesíodo ya habla de tres: Medusa (Μέδουσα), Esteno (Σθεννώ) y Euríale (Εὐρυάλη). Medusa, única mortal de ellas, tenía serpientes en lugar de cabellos como castigo por parte de la diosa Atenea. Esta imagen se hizo particularmente famosa gracias a Las metamorfosis de Ovidio, si bien la gorgona aparece en los registros escritos más antiguos de las creencias religiosas de la antigua Grecia, como en las obras homéricas. Además en la Odisea se vincula a la gorgona con el inframundo.Homero: Odisea XI, 630–37.

En cuanto a la ascendencia de las gorgonas se dice que estas eran hija de Forcis y Ceto.Hesíodo, Teogonía 270–277; Apolodoro: Biblioteca mitológica I 2, 6; II 4, 2 Higino primero dice que de Gorgon y Ceto nacieron Esteno, Euríale y Medusa;Higino: Fábulas, prefacio 9 que del gigante Tifón y Equidna nacieron, entre otros, la gorgona;Higino: Fábulas, 151 y también que Medusa es hija de Gorgon. Eurípides alega que la gorgona es hija de Gea, sin especificar el consorte.Eurípides: Ion 986–991, 1055 Una versión tardía nos dice que las tres gorgonas eran hijas de Forcis y la ninfa Cretis o Crétide, de la que nada más se sabe.Segundo Mitógrafo Vaticano, 125 (Sobre la Gorgona)

Sobre el lugar donde moraban las gorgonas, tampoco hay una tradición establecida. Hesíodo dice que viven al otro lado del ilustre Océano, en el confín del mundo hacia la noche, donde se encuentran las Hespérides.Hesíodo: Teogonía 274–282 La Cipria supuestamente dice que viven al otro lado del Océano, en una isla rocosa llamada Sarpedón.Cipria, fr. 30 (West) Esquilo dice que vivían en las llanuras gorgóneas de CísteneEsquilo: Prometeo encadenado, 790–800 y también en el lago Tritonis, al norte de África.Esquilo: Fórcides, tragedia que apenas ha sobrevivido. Finalmente Píndaro dice que moraban en las tierras de los Hiperbóreos.Píndaro: odas píticas X, 30–48

Sobre su capacidad de petrificar y las serpientes por cabellera ya las fuentes arcaicas discrepaban. Algunos dicen que solo Medusa tenía esa capacidadFerécides, fr. 11 Fowler (= escolio a Apolonio de Rodas IV, 1515a) y otros que las tres gorgonas podían petrificar.Esquilo: Prometeo encadenado, 800 Aunque siempre se asocia a Medusa con la cabellera de serpientes en otras fuentes se dice que todas las gorgonas eran aladas y poseían serpientes por cabellos.Esquilo: Prometeo encadenado, 799 centro|miniaturadeimagen|600x600px|La gorgona, flanqueada por leonas y mostrando su cinturón de serpientes, tal como aparece en el frontón del templo del  a. C. expuesto en el Museo Arqueológico de Corfú.

Textos clásicos miniaturadeimagen|Representación de una gorgona con su hijo, Pegaso, del siglo VII a. C. Museo arqueológico regional Paolo Orsi, Siracusa. miniaturadeimagen|Gorgona en el asa espiral de la crátera de Vix, c. 500 a. C., un artículo comercial o de regalo excavado de la tumba de una mujer en Francia en 1953 por Pierre Jouffroi. miniatura|Representación de las gorgonas en un ánfora del  a. C. expuesta en el Museo Arqueológico de Eleusis. Las gorgonas son a veces representadas con alas de oro, garras de bronce y colmillos de jabalí, pero sus atributos más comunes son los dientes y la piel de serpientes. Se decía que los oráculos más antiguos eran protegidos por las serpientes y las imágenes de gorgonas se asociaban a menudo con estos templos. Las leonas y las esfinges también se asociaban frecuentemente a las gorgonas. Su poderosa imagen fue adoptada por las imágenes y mitos clásicos de Zeus y Atenea, quizá como continuación de una iconografía más antigua.

En los textos homéricos Homero, autor de las fuentes más antiguas, habla solo de una gorgona, cuya cabeza está representada en la Ilíada como sujeta a la égida de Zeus:

Su equivalente en la tierra es un artilugio del escudo de Agamenón:

Aunque la datación de los poemas homéricos siempre ha sido controvertida, se acepta que «la Ilíada y la Odisea datan de finales del siglo IX o principios del VIII a. C., siendo la primera anterior a la segunda, quizá por varias décadas.» Se presume que existieron como una tradición oral que terminó siendo recogida en registros históricos. Incluso en esa época tan temprana la gorgona aparece como un vestigio de los poderes antiguos que precedieron a la transición histórica a las creencias de los griegos clásicos, mostrada en el cofre de Atenea y Zeus.

En la Odisea, la gorgona es un monstruo del inframundo:

En los textos hesiódicos

Sobre el 700 a. C., Hesíodo ya incrementa el número de gorgonas a tres en su Teogonía:«A su vez Ceto tuvo con Forcis a [...] las gorgonas que viven al otro lado del ilustre Océano, en el confín del mundo hacia la noche, donde las Hespérides de aguda voz: Esteno, Euríale y la Medusa desventurada; esta era mortal y las otras inmortales y exentas de vejez las dos. Con ella sola se acostó el de Azulada cabellera (Poseidón) en un suave prado, entre primaverales flores. Y cuando Perseo le cercenó la cabeza, de dentro brotó el enorme Crisaor y el caballo Pegaso».Hesíodo: Teogonía, 270 y s.Y también las cita en El escudo de Heracles:«Aquel, el Danaida Perseo, estaba en tensión como quien corre y es presa del miedo. Detrás de él, las gorgonas horrendas e indecibles se precipitaban ansiosas de cogerle. A su marcha sobre el pálido acero, resonaba el escudo con gran estruendo, aguda y sonoramente. En su cintura, dos serpientes flotaban incurvando sus cabezas hacia delante; corno dardos lanzaban su lengua las dos y daban furiosas dentelladas con los dientes, mirando de forma salvaje. Sobre las horribles cabezas de las gorgonas se agitaba un terrible pánico».Hesíodo: El escudo de Heracles, 230-239

En la tragedia Dentro de la tragedia ática también se nos habla de las gorgonas. Eurípides consideraba que «la Tierra parió a gorgona, terrible monstruo», que ayudase a los gigantes en su lucha contra los dioses olímpicos.Eurípides: Ion 985 y s. Esquilo, (c. 525–456 a. C.) por su parte, advierte a Perseo y le encomienda que: «atraviesa el estruendo del mar hasta que hayas llegado a la llanura de las gorgonas, en Cístene, donde habitan las Fórcides [Grayas], tres viejas doncellas con figura de cisne que tienen un ojo y un diente para las tres. Ni el sol con sus rayos las mira jamás, ni de noche la luna. Cerca de ellas hay tres hermanas aladas, con cabellera de serpientes. Son las gorgonas, odiadas por los mortales, pues no hay mortal que, si las mira, conserve el aliento. Tal es la advertencia que te hago».Esquilo: Prometeo encadenado, 795 y s.

En Diodoro Sículo, Ovidio y Pausanias Según el poeta romano Ovidio (Las metamorfosis), solo Medusa tenía serpientes en el pelo, debido a la maldición de Atenea. Excitado por el color dorado de los cabellos de Medusa, Poseidón la violó en el templo de la diosa, quien enfurecida por la profanación transformó su cabellera en serpientes.Ovidio: Las metamorfosis 793-802 Pausanias, el geógrafo del , da los detalles de dónde y cómo estaban representadas las gorgonas en la arquitectura y el arte griegos.Pausanias v.10.4, viii.47.5 y muchos otros lugares.

Parece que Diodoro considera las amazonas, las gorgonas y los atlantes como sujetos históricos en oposición a los personajes de la mitología atlante. Dice que existieron, pues, en Libia, más razas de mujeres belicosas y admiradas grandemente por su valentía: el pueblo de las gorgonas, contra el cual se dice que marchó Perseo, se nos ha transmitido como extraordinario en vigor; el haber llevado a cabo el hijo de Zeus, el mejor de los griegos de su época, la expedición contra ellas como su más grande hazaña, cualquiera lo tomaría como prueba de la superioridad y de la fuerza de las mujeres antes citadas; también la valentía de estas de las que se va a hablar ahora en nuestra historia tiene una superioridad asombrosa comparada a la naturaleza de nuestras mujeres.Diodoro Sículo: Biblioteca histórica III 52, 4

En textos tardíos Tzetzes también las asimila con otros démones ctónicos: