thumb|250px|Envases de refresco en los estantes de un supermercado en Brasil.
Una gaseosa, agua gaseosa, refresco, fresco, soda o cola es una bebida hecha a base de agua carbonatada, edulcorantes naturales como fructosa o sacarosa o sintéticos como el ciclamato (E952), acidulantes, colorantes, antioxidantes, estabilizadores de acidez y conservantes. Se ofrecen en infinidad de sabores como cola, naranja, lima, limón, uva, cereza, cerveza de raíz, frambuesa y sabores propios de algunos países como guaraná, azaí, vainilla, entre otros.
En la mayoría de los países se llama «Club Soda» a un tipo de refresco carbonatado sin edulcorantes ni colorantes, utilizado comúnmente en combinación con bebidas alcohólicas.
Historia
En Nueva York, Estados Unidos en 1832 comenzó la fabricación de bebidas en lata cuando John Matthews inventa un aparato para mezclar agua con dióxido de carbono y, además, agregarle sabor. De la popularidad de la bebida nacen negocios que mezclan el agua carbonatada con sabores a elección, llamadas fuentes de soda. Sabores como naranja, limón o uva eran muy demandados. En aquella época la gaseosa también se vendía en farmacias como remedio para curar diversos males.
En 1885, W.B. Morrison, un farmacéutico propietario de "Old Corner Drug Store" en Waco, Texas, desarrolló un distinguido sabor en su fuente de soda, su nombre: Dr Pepper, la más antigua gaseosa que aún se vende en Estados Unidos. Casi por la misma época (1886), otro farmacéutico, llamado John Pemberton, experimenta con hierbas y especies como nuez de kola africana y la hoja de coca en la ciudad de Atlanta. El resultado, una bebida que bautizó como Coca-Cola. Pemberton muere sólo un año y medio después de haber introducido al mercado el nuevo producto.
En 1898, un farmacéutico de Carolina del Norte, Caleb Bradham, busca un tónico para el dolor de cabeza a la que le agrega pepsina. En 1903, registró la marca de esta bebida como Pepsi.
Nace una nueva industria: la de las gaseosas. Uno de los desafíos fue la distribución de esta bebida que hasta el momento debía ser mezclada en el momento del consumo. La solución era embotellar la bebida, pero existían problemas técnicos de lograr un sellado hermético que permitiera conservar el gas. Se hicieron muchos intentos de cierre hasta que se inventa la tapa tipo "corona" que permite cerrar una botella de vidrio. Con el tiempo, a la botella le sucederían otras alternativas de envasado como la lata y la botella de plástico. Actualmente las botellas de plástico PET (politereftalato de etileno) ofrecen una solución liviana, libre de olor e irrompible.
En San Luis (Estados Unidos), se crea una fórmula con sabor a lima-limón que es lanzada el año 1929. El producto llegaría a llamarse 7 Up. Después de la Gran Depresión el negocio de la gaseosa se expandió. Por aquella época había cerca de 600 bebidas con sabor a lima-limón. 7 Up logró sobrevivir y ser líder de mercado en su categoría de bebida no cola.
Como respuesta a 7 Up, The Coca-Cola Company introduce la marca Sprite en 1961, sin lograr dañar seriamente su liderazgo, hasta que en los años 1980 fuerzan a sus embotelladores a embotellar Sprite en detrimento de 7 Up.
En 1963, The Coca-Cola Company introduce la primera gaseosa "dietética" o de bajas calorías: TaB.
Desde la década de 1960 en adelante se desata una fuerte competencia por el dominio del mercado de las bebidas de cola. La llamada "Guerra de las Colas", lleva a Coca-Cola y Pepsi a intensificar sus campañas de marketing. Pepsi desarrolla una imagen joven mientras que Coca-Cola, algo más formal, insta a la esperanza y el deporte. En la década de 1980, Pepsi lanza "The Pepsi Challenge" que consistía en una prueba de sabor a ciegas, donde la mayoría de los consumidores prefirió Pepsi por encima de Coca-Cola. En el año 1992, Pepsi realizó una promoción llamada "Pepsi Number Fever" en Filipinas, que consistía en encontrar un número impreso en la tapa que permitía ganar premios desde 1000 a un millón de pesos filipinos. Las ventas aumentaron al 40%, pero tuvo un resultado catastrófico, ya que la compañía anunció como ganador final al 349 sin saber que se habían impreso 800.000 tapas con este número, generando disturbios en todo el país. Esta promoción casi provoca la bancarrota de Pepsi en Filipinas y fue una de las promociones más desastrosas de la historia.
Coca-Cola en los años posteriores sacó nuevas líneas de productos. En 1985 sufre un revés al lanzar una nueva fórmula para la Coca-Cola, que no fue exitosa y los consumidores exigen el regreso de la fórmula original. Coca-Cola vuelve con la "Coca-Cola Clásica". En 1982 se lanza Diet Coke.
La gaseosa más antigua que aún se comercializa es la colombiana Kola Roman (1865), seguida de la ecuatoriana Fioravanti (1878), después le sigue la mexicana Toni Col (originalmente conocida como Tony-Co) producida desde 1887.
Diferencias entre las gaseosas Marcas Diferencias entre las gaseosas según su composiciónSabor originalGaseosa a la que no se añaden azúcares (sustituidos por edulcorantes no calóricos). Dependiendo de las marcas y países, se pueden denominar Light (en este caso, con 0% de azúcares) o Zero (registrado por la compañía Coca-Cola y posteriormente por Pepsico en algunos países). La marca maneja un 30 % menos de gas en comparación con su principal competidor. Se consideran "aptos para diabéticos", aunque esta denominación no implica que sean adecuados.LightGaseosa con alguna sustancia reducida hasta un 25% del producto estándar (p.ej: menos sodio o azúcar). Nótese que en algunos casos la denominación Light hace referencia a una ausencia total de azúcares.
Referente a la salud El consumo excesivo de gaseosas endulzadas con azúcar se asocia con obesidad, hipertensión, diabetes tipo II, caries dentales, desnutrición. y cálculos renales. Estudios experimentales tienden a apoyar el papel causal de las gaseosas endulzados con azúcar en estas dolencias, aunque esto es cuestionado por otros investigadores.
"Endulzado con azúcar" incluye bebidas que usan jarabe de maíz con alto contenido de fructosa (JMACF), así como también aquellas que usan sacarosa.
Muchas gaseosas contienen ingredientes que son en sí mismos una fuente de preocupación: la cafeína consumida en exceso está relacionada con ansiedad y con trastornos del sueño,BBC Fizzy drinks 'affect children's sleep' January 8, 2003 además algunos críticos cuestionan los efectos en la salud de los azúcares agregados y los edulcorantes artificiales. El benzoato de sodio fue investigado en la Universidad de SheffieldMartin Hickman como una posible causa de daño del ADN e hiperactividad. Otras sustancias tienen efectos negativos para la salud, pero están presentes en cantidades tan pequeñas que es poco probable que supongan un riesgo sustancial, siempre que las bebidas se consuman con moderación.
En 1998, el Centro para la Ciencia en el Interés Público (CCIP) publicó un informe titulado “Liquid Candy: How Soft Drinks are Harming Americans' Health” (Caramelo líquido: Cómo las gaseosas dañan la salud de los estadounidenses). El informe examinó las estadísticas relacionadas con el aumento del consumo de gaseosas y afirmó que el consumo "probablemente contribuya a problemas de salud". También criticó los esfuerzos de marketing de las compañías de gaseosas. En 2005, el CCIP solicitó etiquetas de advertencia en las gaseosas, similares a los de los cigarrillos y el alcohol.Michael F Jacobson Ph , Liquid Candy: How Soft Drinks are Harming Americans' Health, (CSPI, Washington DC 1998; 2nd Ed. 2005). Obesidad y enfermedades relacionadas con el peso Desde 1977 y hasta 2002, los estadounidenses duplicaron el consumo de bebidas endulzadas en ese mismo periodo de tiempo se observó una tendencia paralela a la duplicación de la prevalencia de obesidad. El consumo de bebidas azucaradas se asocia con el sobrepeso y la obesidad, y los cambios en el consumo pueden ayudar a predecir los cambios en el peso.
Es posible que la correlación se deba a un tercer factor: las personas que llevan estilos de vida poco saludables podrían consumir más gaseosas. Si es así, entonces la asociación entre el consumo de gaseosas y el aumento de peso podría reflejar las consecuencias de un estilo de vida poco saludable en lugar de las consecuencias de consumir gaseosas. Es necesario realizar pruebas experimentales para establecer definitivamente el papel causal del consumo de gaseosas. Revisiones de la evidencia experimental sugieren que el consumo de gaseosas causa aumento de peso, pero el efecto es a menudo pequeño, excepto en individuos con sobrepeso.
Muchos de estos experimentos examinaron la influencia de las gaseosas azucaradas en el aumento de peso en niños y adolescentes. En un estudio, los adolescentes reemplazaron las gaseosas endulzadas con azúcar en su dieta por gaseosas endulzadas artificialmente que fueron enviados a sus hogares durante 25 semanas.
En comparación niños en un grupo de control, contra niños que recibieron bebidas endulzadas artificialmente tuvieron un aumento menor de en su IMC (−0.14 kg/m²), pero este efecto solo fue estadísticamente significativo entre los niños de mayor peso (que vieron un beneficio de −0.75 kg/m²). En otro estudio, un programa educativo alentaba a los escolares a consumir menos gaseosas] Durante el año escolar, la prevalencia de obesidad disminuyó entre los niños en el programa en un 0,2%, en comparación con un aumento del 7,5% entre los niños en el grupo de control. Otro estudio, publicado en Pediatrics en 2013, concluyó que para los niños de 2 a 5 años de edad, el riesgo de obesidad aumenta un 43% si son consumidores regulares de gaseosas en comparación con aquellos que raramente o nunca las consumen. La OMS sugiere, para luchar contra la epidemia de obesidad infantil, la reducción de azúcares y la creación de entornos saludables con mayor accesibilidad a opciones dietéticas más saludables para niños y adolescentes.
También se ha especulado que las bebidas azucaradas pueden causar aumento de peso en adultos. En un estudio, personas con sobrepeso consumieron un suplemento diario de bebidas o alimentos endulzados con sacarosa o endulzados artificialmente durante un período de 10 semanas. La mayor parte del suplemento fue en forma de gaseosas. Los individuos en el grupo de sacarosa ganaron 1.6 kg, y los individuos en el grupo de edulcorantes artificiales perdieron 1.0 kg. En un estudio de dos semanas, los participantes complementaron su dieta con gaseosas endulzados con azúcar, gaseosas endulzados artificialmente o ninguno de ellos. Aunque los participantes ganaron más peso al consumir bebidas endulzadas con azúcar, algunas de las diferencias no fueron confiables: las diferencias entre los hombres que consumieron bebidas endulzadas con azúcar o ninguna bebida no fueron estadísticamente significativas.