La gran aventura de Mortadelo y Filemón es una película cómica española estrenada el 7 de febrero de 2003 y dirigida por Javier Fesser. Está basada en las historietas de Mortadelo y Filemón de Francisco Ibáñez, quien se mostró bastante satisfecho con ella, en contradicción con las quejas de los aficionados de la obra original. En la película, se narra el intento de recuperación del DDT (Desmoralizador de Tropas) por parte de los agentes Mortadelo y Filemón, que ha sido robado por Nadiusko y que ha caído en manos del tirano Calimero, que quiere adueñarse del mundo.

El proyecto nació cuando, en 2000, el director de la película tuvo un sueño en el que aparecían ambos personajes. A partir de ese momento él y su hermano Guillermo Fesser elaboraron un guion con la intención de mantener vivo el espíritu original de los tebeos. Tras dar el visto bueno, el autor de la obra comenzó el proceso de producción que duró dos años, en la que destacan sus efectos visuales, por los que obtuvo cinco de los seis Premios Goya a los que fue candidata. Para los papeles de los dos agentes de la TIA fueron escogidos Benito Pocino, actor no profesional que trabaja de cartero, pero que fue descubierto por Fesser gracias a que un maquillador le enseñó una foto suya; y Pepe Viyuela, quien intentó conseguir el papel del otro agente, pero al no conseguirlo, decidió hacerlo por el de Filemón, por el que se presentaron menos personas a las audiciones. Otros actores que conforman el reparto de la película son Janusz Ziemniak, en el papel de Nadiusko, Paco Sagarzazu, en el papel del tirano, María Isbert, en el papel de la madre de Filemón, Mariano Venancio, en el papel de El Súper, Janfri Topera, en el papel del profesor Bacterio, Emilio Gavira, en el papel de Rompetechos, y Berta Ojea, en el papel de la señorita Ofelia.

Su estreno mundial se produjo en España el 7 de febrero de 2003. En su primer fin de semana consiguió recaudar 5,1 millones de euros en 325 cines, convirtiéndose así en el segundo estreno más taquillero hasta ese momento en el país. También consiguió la mayor recaudación por sala de cine, récord que tardó una década en superarse. Acabó su periplo taquillero en su país de origen recaudando 22 847 733,13 euros, convirtiéndose de esta forma en la película más taquillera de España durante ese año. El éxito en taquilla de la película en España benefició a la historieta original al aparecer en la portada de los distintos medios de comunicación, además del hecho de que la cinta también se estrenase en otros países, entre ellos Italia, República Checa y Rusia, donde no cosechó el mismo éxito que en su país de origen.

Algunas de las críticas españolas la alabaron por la calidad de sus efectos especiales y también por su banda sonora, pero hubo comentarios negativos acerca de que el guion no muestra la idea de las historietas. En el resto de países donde se estrenó, las críticas fueron mixtas: en torno a un humor que unos califican como «sátira política generalista», que en ocasiones lanza guiños a las comedias de Woody Allen, y los otros como una «burla a los restos franquistas persistentes en la sociedad española».

Argumento Resumen de la película El profesor Bacterio se encuentra probando su nuevo invento, el DDT (Desmoralizador de Tropas), cuando aparece un mosquito cantarín llamado Gustamante y al tratar de matarlo, el laboratorio acaba algo destrozado. Entonces llega el Súper y Bacterio le hace una prueba de los efectos del invento con unos legionarios a los que tiene encerrados con chinches carnívoras para enfadarles. Bacterio les aplica el invento y los legionarios se vuelven apáticos, saliendo la prueba a la perfección. Pero salta la alarma al entrar un intruso, Nadiusko, en la zona donde deberían estar vigilando Mortadelo y Filemón, quienes se encuentran durmiendo en su pensión. Al intentar salir del laboratorio, Bacterio y el Súper quedan atrapados porque cuando las compuertas que se cierran al sonar la alarma caen sobre sus pies. El Súper intenta informar a los otros agentes, pero el DDT también les ha afectado, consiguiendo Nadiusko el aparato con total facilidad. Tras el fin del efecto, consiguen aparentemente atrapar al intruso, pero descubren que es una copia hecha con otro invento de Bacterio, la máquina de copiar gente. Mientras, el original ha montado en un coche y se dispone a salir del recinto y, aunque no tiene ninguna salida, Mortadelo y Filemón, que acaban de llegar e ignoran la situación, abren la puerta principal y Nadiusko sale sin ningún problema, consiguiendo también el transformador meteorológico.

En el «tereadiario» informan que el tirano Calimero, dictador de Tirania, quiere «demolir» el palacio de Buckingham, porque en su país no hay espacio debido a su enorme especulación inmobiliaria, a lo que responde la reina de Inglaterra con enfado. Mientras, en la TIA intentan negar el robo del DDT. El Súper no cree que Mortadelo y Filemón sean capaces de recuperarlo por lo que contrata a un agente extranjero, Fredy Mazas, encargándoles a los dos agentes el traslado de los inventos del profesor a otro lugar. Los dos agentes quieren dejarlos en casa de la madre de Filemón en el 13 Rue del Percebe, pero Mortadelo acaba vendiendo la máquina de copiar gente a Rompetechos, personaje corto de vista (y de altura), haciéndola pasar por lavadora, y por error destrozan el descapotable del Súper, además de mandarle un cohete accidentalmente. Debido a esto, son expulsados de la TIA. Por otro lado, Nadiusko llama al Tirano ofreciéndole el DDT, el cual acaba aceptando para conseguir ser el dueño del mundo, descubriéndolo Fredy. Ya despedidos, Mortadelo y Filemón tienen una charla inspiradora sobre el padre desaparecido de este último, también agente secreto, por lo que deciden ir en busca del DDT por su propia cuenta. Posteriormente, y de forma casual, creen oír que un tal Mickey el Gigante fue el ladrón del aparato, por lo que van en su busca.

Al día siguiente, Rompetechos se presenta en casa de la madre de Filemón creyendo que es una oficina de reclamos para denunciar que su lavadora no funciona, siendo en realidad una casa donde se alquilan habitaciones y esta consigue deshacerse de él empujándole por el hueco del ascensor. Mientras tanto, Mortadelo y Filemón consiguen entrar en la prisión golpeando a un agente para ir a la celda de Mickey, quien le pega una paliza a Filemón y el agente de policía manda a la celda de castigo (el “Chalecito”) a los dos agentes. Finalmente, los agentes descubren que Mickey no tiene nada que ver con el robo. Paralelamente, Fredy entra en Tirania, pero un guardia lo detiene por llevar pintado en la furgoneta un mensaje contra la tiranía, pintada con anterioridad por Mortadelo como protesta por la explotación a la que le estaba sometiendo su jefe Filemón durante la mudanza de los inventos de Bacterio. Mientras el guardia maltrata a Fredy, Nadiusko llega al mismo tiempo a la frontera, dejando el DDT y el transformador meteorológico en el coche, y llama al Tirano para informarle de que tiene el invento. Fredy consigue escapar del guardia y trata de huir en el mismo coche con el que vino Nadiusko, pero confunde la palanca de marchas con la del transformador meteorológico, activando viento polar e inmovilizándole de frío, por lo que apenas puede salir del coche con el DDT en la mano antes de que el guardia le atrape, le arranque el DDT de la mano ignorando su importancia, lo lance despreocupadamente hacia atrás y caiga a una alcantarilla abierta donde acaba hundiéndose para desesperación de Nadiusko. Éste entonces llama de nuevo al dictador tratándole de hacer pasar el transformador meteorológico por el DDT, pero su nerviosismo le delata y el dictador ordena su captura.

Mientras Fredy y Nadiusko han sido condenados a muerte y están a punto de ser ejecutados, el Tirano usa el transformador meteorológico creyendo que es el DDT, recibiendo un trueno en la cabeza el verdugo Pototo que les iba a ejecutar. Consiguen escapar los dos y a Nadiusko se le ocurre intercambiar las camisetas. Al día siguiente, el Tirano y su ayudante Klaus hablan sobre quien debería ser su sucesor y Klaus le dice que su cuñado Esfínter es el idóneo. Fredy escucha la conversación de casualidad e informa por fax al Súper que pretende hacerse con el puesto de sucesor para así acabar con sus planes de dominar el mundo, recuperar el DDT y llegar el viernes a última hora. Al aparecer Esfínter para entrar en la sala del Tirano, Fredy le deja inconsciente y se hace pasar por él, descubriendo a la vez a Nadiusko escondido e informando a los guardias del paradero de este, que acaba fusilado mientras él y el Tirano charlan sobre la sucesión, ya que este quiere dejar el cargo y le enseña sus pies, que tienen seis dedos. El viernes, Bacterio le enseña al Súper un paquete donde está la camiseta agujereada de Fredy, por lo que, creyéndolo muerto, deciden que Mortadelo debe ser quien se haga pasar por el sucesor. Mortadelo, mostrando su pie descalzo, es fotografiado por Bacterio, quien pone su dedo en el objetivo. Mientras en prisión, Filemón descubre que Mortadelo se ha ido y grita que es agente de la TIA, descubriéndolo el maleante Elton Matraca, que casualmente comparte celda con él desde aquella misma mañana, y le pega una paliza.

El Tirano y Fredy charlan sobre sus planes de construcción para conseguir más dinero. Ambos se dirigen a una construcción de una bola de cemento que el Tirano dispara y cae sobre el palacio de Buckingham, enseñándole además la riqueza que tiene. A Fredy se le despierta la codicia y decide que quiere convertirse realmente en el sucesor del Tirano. Mientras siguen conversando, el Tirano recibe un fax con dirección 13 Rue del Percebe junto con la foto de Mortadelo hecha por Bacterio, que por el dedo en el objetivo parece que tenga seis dedos en los pies, ante lo cual el Tirano cree que Mortadelo es hijo suyo. Mientras tanto en la prisión, Filemón descubre que Mickey se dio a la fuga haciendo una grieta en la pared y decide escaparse a través de esta, a su vez que el Súper y Mortadelo hablan sobre el plan y Bacterio les informa que Filemón ha escapado de la prisión. La madre de Filemón entra en su casa, descubre a Fredy en el armario, quien ha acudido a acabar con Mortadelo pensando que esa es su dirección, y éste se desmaya del susto al verla sorpresivamente. Al despertar, la madre le ayuda a que se reponga, cuando aparece Mortadelo creyendo que estaría allí Filemón, pero ve que es Fredy. Éste intenta acabar con Mortadelo creyendo que es el auténtico heredero y Mortadelo acaba clavado en la pared con una lámpara. La madre de Filemón golpea a Fredy y lo deja inconsciente, abriendo su bolsa y tirando por la ventana una bomba que había en su interior, que cae sobre la cabeza de Filemón que salía por la alcantarilla tras fugarse de prisión, lo que provoca una explosión que derruye la fachada del 13 Rue del Percebe. Fredy, recuperado, secuestra a la madre de Filemón, le deja una nota clavada en la pared y golpea a Rompetechos, quien seguía creyendo que había comprado una lavadora y traía la máquina de copiar gente de nuevo a lo que él creía la Oficina de Reclamaciones, dejándole inconsciente para robarle la furgoneta e ir a Tirania.