Belice () es un país soberano de América ubicado en el extremo noreste de América Central y en la región del Caribe. Limita al norte con México y al sur y oeste con Guatemala. El golfo de Honduras lo separa del país homónimo. La capital es la ciudad de Belmopán y la ciudad más poblada es la Ciudad de Belice, que sirvió como capital hasta el año 1961, cuando la destrucción causada por el huracán Hattie obligó al gobierno a trasladar la capital a la entonces comunidad planeada de Belmopán, fundada en 1960. Es el único país de América Central cuyo idioma oficial es el inglés y con una forma de gobierno organizada en una monarquía constitucional parlamentaria, donde el rey del Reino Unido ejerce como jefe de Estado y es representado en el país por un gobernador general.
La civilización maya se extendió al área de Belice entre 1500 a. C. y 300 d. C., y floreció hasta alrededor del año 1200. El contacto europeo comenzó entre 1502 y 1504, cuando Cristóbal Colón navegó a lo largo del golfo de Honduras. La exploración europea de la región comenzó en el siglo XVI con la llegada de los conquistadores españoles, que reclamaron el territorio para el Imperio español. A pesar de ello, España no estableció allí un asentamiento permanente, en gran medida porque la región ofrecía escasa riqueza mineral, su costa era difícil de colonizar y existían conflictos con los pueblos indígenas. Con el tiempo, se permitió a colonos ingleses establecerse en la región y, tras la batalla del cayo San Jorge de 1798, España no volvió a intentar expulsarlos. El territorio siguió siendo reclamado por España hasta el colapso del dominio español en la región en 1821, tras lo cual las reclamaciones pasaron principalmente a Guatemala, como se reflejaría más tarde en el diferendo territorial entre Belice y Guatemala. El territorio fue designado formalmente como la colonia de Honduras británica en 1862 y se convirtió en una colonia de la Corona en 1871. Belice obtuvo su independencia del Reino Unido el 21 de septiembre de 1981. Es el único país continental de América Central que es un reino de la Mancomunidad, con Carlos III como jefe de Estado en su calidad de rey de Belice, representado por un gobernador general.
Belice tiene un área de y una población de habitantes (2022). Tiene la menor población y densidad de toda América Central. El crecimiento poblacional anual era de 1,87 % en 2015, el segundo más alto de la región y de los más altos en todo el hemisferio oeste.
Los idiomas predominantes son el español y el criollo beliceño: el 56,6 % de la población habla español, el 44,6 % habla criollo beliceño (lengua criolla de base inglesa) y el 10,5 % habla maya. Sin embargo, el único idioma oficial es el inglés, hablado por el 62,9 % de la población como idioma secundario (tan solo el 3 % de la población lo habla como lengua materna).
Forma parte de la Mancomunidad de Naciones, de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), del Caricom, y del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA). Es el único país que es un miembro pleno de las tres. También forma parte del Caribe anglófono.
Toponimia El origen del nombre Belice es ampliamente debatido y está marcado por ambigüedades y mitificaciones, en gran parte debido a su contexto colonial. Una teoría, ampliamente cuestionada, sugiere que el nombre deriva de Peter Wallace, un supuesto corsario escocés, cuya pronunciación española de "Wallace" habría evolucionado hacia "Belice". Sin embargo, los académicos modernos consideran esta narrativa un mito colonialista, creado por intereses británicos para reforzar la legitimidad histórica de su asentamiento.
Otra hipótesis señala un origen maya del nombre, posiblemente derivado de las palabras balix o belix, que significan "aguas barrentas", en referencia al río Belice. Esta explicación se ve respaldada por evidencias cartográficas y textuales, sugiriendo que el nombre fue utilizado inicialmente por exploradores españoles para designar la región. Mapas europeos de principios del ya registraban variaciones del nombre, incluyendo Balesia, Belleze y Valiz, reflejando la inconsistencia cartográfica y la falta de un topónimo fijo hasta el . El nombre Belice comienza a ser utilizado de manera consistente para designar la región y sus asentamientos con el creciente interés británico en la explotación de madera.
Además, otra interpretación de origen maya sugiere que el nombre Belice podría estar relacionado con la expresión Bel Itza, que significa "camino hacia Itza", en referencia al Reino de Petén Itzá, en el actual norte de Guatemala. Este término podría haber sido adaptado por los españoles para describir la región, sirviendo como una guía para exploradores y comerciantes que transitaban por el territorio maya.
Historia
Época precolombina thumb|izq|"El Castillo" en Xunantunich. thumb|izq|"Caana" en El Caracol.
Belice fue parte del área cultural maya, que se extendía desde el sur de México hasta Guatemala y Honduras. La ocupación más temprana del territorio corresponde a la mitad del segundo milenio a. C., la cual tuvo cierto desarrollo en torno al de nuestra era. El centro político y cultural más importante de la región era el sitio conocido en la actualidad como El Caracol, cuyas inscripciones se encuentran en aristocrática variante del maya, llamado Ch’olti’an Clásico por los epigrafistas. Al norte de las Montes Maya las inscripciones de Lamanai se encuentran en yucateco desde el . The Hieroglyphic Text of Stela 9, Lamanai, Belize, 13 from Closs, 1987
En el periodo Clásico vivían en el actual territorio beliceño cerca de 400 000 personas y, si bien hubo un descenso de la población durante el Posclásico, las tierras bajas mayas seguían ocupadas cuando arribaron los europeos en el ; para entonces los principales habitantes eran los mopanes, una rama de los yucatecanos.
Época virreinal española
Los conquistadores españoles exploraron la región a partir de 1519, pero debido a que la resistencia maya fue más fuerte que en otras zonas, nunca la conquistaron. En el , marinos ingleses navegaron por la zona dedicándose a la piratería y a la tala del palo de Campeche para la producción de tinte.
El tratado de Madrid de 1670 puso fin a los ataques piratas, con lo que los ingleses se concentraron en cortar palo de Campeche. Con la madera se producía un agente de fijación para los tintes de ropa que era vital para la industria lanar europea. España otorgó licencia de ocupar el área a los colonos británicos a condición de que cesaran los actos de piratería.Bolland, Nigel. "Belize: Historical Setting". En A Country Study: Belize (Tim Merrill, editor). Library of Congress Federal Research Division (January 1992). Este artículo incorpora texto de esta fuente, que se encuentra en el dominio público.
En 1716 unos taladores británicos expulsados por los españoles de la bahía de Campeche se instalaron en la región del río Belice. A lo largo del españoles y británicos intercambiaron ataques cada vez que se declaraba la guerra entre las dos potencias. Un ejemplo es la batalla del Cayo San Jorge, del 10 de septiembre de 1798. El aniversario de esta batalla ha sido declarado fiesta nacional de Belice.
Los británicos esperaron hasta el año 1789 para nombrar el primer superintendente del territorio de Belice. Anteriormente, el gobierno británico no reconoció el asentamiento de Belice como una colonia, por temor a provocar un ataque español ya que el territorio pertenecía formalmente a España. La falta de implicación del gobierno británico permitió a los colonos el establecimiento de sus propias leyes y formas de gobierno. Durante este tiempo unos pocos colonos ricos ganaron el control de la legislatura local, conocida como Public Meeting («Reunión Pública»), así como de la mayor parte de las tierras y madera.
Colonia británica thumb|left|Bandera de Honduras Británica. El dominio nominal de España sobre Belice terminó con las guerras de independencia hispanoamericanas, a principios del . En 1825, el nuevo estado de México fue reconocido oficialmente por los británicos y el año siguiente renunció a toda pretensión sobre Belice mientras la República Federal de Centroamérica negociaba términos similares.
En el , los británicos ejercieron un mayor control sobre los colonos, amenazando con la suspensión del Public Meeting a menos que se observaran las instrucciones del gobierno con respecto a la abolición de la esclavitud. Aunque la esclavitud fue abolida en 1838 en el Imperio británico, las condiciones de trabajo de los trabajadores en la colonia de Belice eran denigrantes. Los esclavos de la colonia eran valorados por sus habilidades en la extracción de caoba. Como resultado, los antiguos dueños de esclavos en la Honduras británica ganaban 53,69 £ de promedio por esclavo, el monto más alto pagado en cualquier parte del Imperio británico.
Poco después, se pusieron en marcha una serie de instituciones para garantizar la presencia continua de una fuerza de trabajo viable. Algunas de ellas limitaron la capacidad de las personas para obtener tierra, mediante un sistema de peonaje por deudas que permitió mantener a los antiguos esclavos «liberados» como fuerza de trabajo. Debido a que una pequeña élite controlaba la tierra y el comercio de la colonia, los antiguos esclavos no tenían otro remedio que seguir trabajando como leñadores.
En 1836 los británicos reclamaron el derecho de administrar el territorio de Belice, pero las Provincias Unidas de América Central se negaron. Como consecuencia, los británicos pactaron con México la explotación de madera y tintes. Los británicos, por consiguiente, comenzaron a invadir el territorio de Guatemala, con la excusa de que tenían derechos sobre este. Sin embargo, los británicos habían acordado con los españoles explotar recursos hasta el río Sibum, pero con el paso del tiempo, fueron tomando más territorio hasta llegar cerca de Izabal (departamento de Guatemala) y en 1862, el Reino Unido lo declaró formalmente como una colonia de la Corona británica, subordinada a Jamaica, bautizada con el nombre de Honduras Británica (en inglés: British Honduras). Como colonia, Belice comenzó a atraer a inversores británicos. Entre las empresas británicas que dominaron la colonia en el se encuentra la Belize Estate and Produce Company, que logró adquirir la mitad de todas las tierras de propiedad privada del territorio. La gran influencia de esta compañía privada se explica en parte por la dependencia de la colonia del comercio de caoba durante el resto del y la primera mitad del .
La Gran Depresión de 1930 provocó un colapso casi total de la economía colonial, ya que la demanda británica de madera se desplomó. Los efectos del desempleo generalizado se agravaron por un huracán devastador que afectó a la colonia en 1931. Los esfuerzos de rescate y reconstrucción del gobierno fueron percibidos como inadecuados, una situación que agravó tras su negativa ante las llamadas populares de legalizar los sindicatos e introducir un salario mínimo. Las manifestaciones y los disturbios de 1934 marcaron el comienzo de un movimiento nacionalista a favor de la independencia. En respuesta, el gobierno revocó las sanciones penales contra los trabajadores que violaron los términos de sus contratos de trabajo por haberse afiliado a sindicatos, y concedió a estos el derecho de afiliación a los mismos.